lunes, 12 de mayo de 2014

Cuándo y por qué matar al tipo de a un lado: Crímenes ejemplares

Mis vengativos lectores, les escribo desde la ciudad de Guadalajara, específicamente en la Feria Internacional del Libro, donde estoy desarrollándome en el Programa Nacional de Salas de Lectura, la institución que me ha hecho amar y compartir la literatura, como lo hago en esta columna. Pues, les contaré la historia: en el stand de Salas de Lectura tuve un altercado con un compañero de trabajo, ahí es cuando desee hacer realidad alguno de los pasajes de mi amado libro Crímenes ejemplares de Max Aub.
De los grandes escritores hispanoamericanos que tenemos en el siglo XX está entre ellos Max Aub, un parisino con cuatro nacionalidades, entre ellas francesa —obviamente— Alemana, española y Mexicana. Es reconocido por sus novelas, cuentos, poesía, ensayos; pero lo que hablaremos en esta ocasión es uno de sus ejemplares ubicado entre las grandes obras contemporáneas españolas.
El libro cuenta con pasajes muy cortos, cercanos a la minificción. En ellos, nos plasma fragmentos de declaraciones policíacas de por qué cometieron algunos crímenes, que como lo dice el título, fueron ejemplares. Desde mujeres que matan a sus esposos por roncar, sujetos que desean asesinar a alguien por masticar con la boca abierta, porque le cortaron mal el pelo, porque escriben columnas en el periódico. Es todo un catálogo rico en asesinos.
Cada uno de los fragmentos tiene estudios lingüísticos donde plantean la posibilidad de Aub realizó el ejercicio y no una transcripción de las oficinas policíacas; pero hay tantas variedades de voces —lo que los analistas llamamos polifonía—, pues está la presencia de cambios en narradores y personajes, y esto evita una narración plana. Uno de los ejercicios más rescatables de Aub, es presentar una variedad de personajes, uno muy disímil de otro, pero con el común de haber matado a alguien y tener el cinismo de haberlo disfrutarlo.
Quizá uno de los principales temas para recomendar este libro es la fragmentación: la posibilidad de terminar una historia en menos de una página y que, en menos de seis líneas ya tengas todo el contexto por la mera frase de "Lo maté por...".

Realmente la antología de crímenes es una posibilidad para que se diviertan, y como yo, mis vengativos lectores, realicen, al menos literariamente, todos esos sentimientos y decir: "Lo maté porque me pidió que dejara de ser amable".


Una farsa: El eterno femenino


Mis eternos lectores, todo este tiempo he guardado este As bajo la manga, una pieza de teatro que se puede leer de una sentada y que nos mantiene pagados al libro todo el tiempo. El tipo de obra que les expondré esta vez se llama ‘farsa’, en la cual siempre se busca exagerar situaciones y mezclarlas de manera extraña, e incluso los personajes se comportan de forma irreverente, pero todo con una coherencia que no desacredita para nada el guión.
Originalmente provenientes de épocas medievales donde se intentaba plantear una enseñanza por medio del teatro, la farsa contenía un humor bastante grato y fue usada por el clero para dar a los espectadores algo de moral, pero después de que la ópera tomara el género como suyo, se deslindó completamente de la religión y fue usada para denuncias sociales; en el caso particular de hoy, hablaremos de El eterno femenino, obra de la defeña Rosario Castellanos, quien murió en 1974 haciendo labores de diplomacía en Tel Aviv cuando una lámpara le dio una descarga eléctrica pues contestó el teléfono recién salida de bañar.
Ahora, pese a que podamos burlarnos de la manera en que acabó su vida; pero lo que de verdad nos debe causar risa es su obra; no hablo peyorativamente, pues Rosario Castellanos no merece burla alguna, sino que cultiva un humor muy fino. La obra El eterno femenino, es una crítica social a lo que es y ha sido la figura de la mujer. Separada en tres actos plantea la vida de una mujer, Lupita, quien asistirá a su boda y está en un salón de belleza, a la cual le dan a probar una máquina que induce el sueño, y se imagina a sí misma en varias posiciones. Durante el segundo acto se le presentan mujeres históricas que hablan de su propio comportamiento, como Eva, Sor Juana y La Corregidora. En el tercer acto, el más simbólico pues deja de lado todas las figuras femeninas y toma la decisión de no ir a la boda.
La obra tiene muchos elementos que han sido analizados por la crítica y han descubierto que hay una voz femenina cansada y rebelde, muy adecuada para los años de 1976 que fue cuando se publicó pues estaba en mera boga la revolución femenina, ya con voto en México, con la revolución de poderes, los derechos de la mujer, todo en sí detonó esta obra y Rosario Castellanos lo hace muy bien, colocando en voz de varias mujeres las perspectivas que darán este ‘eterno’ que guía a la obra.

Por último, me gustaría recomendar esta obra por el humor, es lo mejor, sobre todo la Corregidora y  Eva, que son los que más me causaron gracia de todos,  y si tengo eternas lectoras esta vez, dejen todo y corran a leerla, que además de breve y barata, es un libro entrañable que nunca podrán olvidar.


De lo fantástico demente: Tiempo destrozado

Mis esquizoides lectores, el día de hoy les traigo una lectura que debía leer durante la Maestría. En semanas pasadas empezamos el tema de las narradoras mexicanas y tocó el turno de una profesional en lo fantástico, la zacatecana Amparo Dávila.
Hemos de decir que, en primer lugar nació en 1928 y sigue viva. Está compilada entre los anales de la literatura mexicana y es de las pocas mujeres escritoras que son analizadas desde el feminismo y lo fantástico a la par.
Profundizando en el término 'fantástico', esta dama no se considera a sí misma escritora de este género, que se caracteriza por una duda entre lo real y lo maravilloso; al contrario, ella dice que profundiza en el subconsciente femenino y trata de tocar con experiencias bien pensadas; pero por desgracia, Todorov, si recordarán es un teórico de lo fantástico, la consideraría, sin chistar, en este género.
¿Qué libro recomendamos en esta ocasión? Tiempo destrozado (1959), dedicado a su padre, tiene narraciones muy interesantes. Si disfrutan textos breves, les encantará, porque tiene elementos fantásticos muy particulares: una mujer que engaña a su novio hasta llevarlo a donde están los padres muertos de la muchacha, sabiendo cuál es el destino del sujeto. También hay una, mi favorita, “El huésped”, donde una mujer recibe a un invitado en su casa según las órdenes de su esposo, y al sentir repudio por él, lo encierra en un cuarto hasta que muere de hambre y sed. Otro, “La celda”, es un interesante manera de contrastar pensamiento y realidad, pues usa cursivas en el texto, y en él, una jovencita casadera es violentada por un espíritu desconocido que la obliga a matar a su esposo. Para acabar está un cuento donde un par de mascotas destruyen toda la casa y nunca podemos saber nada certeramente.
Las temáticas son muy curiosas, tienden a llevarnos a un mundo onírico donde todo puede ser posible, y donde hay personajes esquizofrénicos que no saben cómo lidiar con la vida, por lo que cometen asesinatos o se suicidan, del mismo modo hay otros donde aparecen criaturas desconocidas que son devoradas como alta cocina y que podemos creer que son desde conejos hasta personas.
La obra de Amparo Dávila es muy interesante, cuatro libros de cuentos y tres de poesía, todos antologados y listos para leerse, esta amante de los gatos fue ganadora del premio Xavier Villaurrutia por su libro Árboles petrificados, y en años pasados se tomó como escritora homenajeada el día Nacional del libro, que, como ya hablé de Ibargüengoitia, me regresé un año para honrar a esta señora tan carismática.

Me despido de ustedes, mis esquizoides lectores, esperando una agradable lectura espero no los lleve a rumbos desconocidos y desconcertantes.


Del orden al caos con la Maga: Rayuela

Mis fantásticos lectores, esta semana llegó a mí un regalo de cumpleaños: uno de los autores que manejo en mi trabajo de tesis, Tzvetan Todorov, autor de un libro llamado Introducción a la literatura fantástica fue premiado hace una semana con la Presea Cervantina.  Este genial autor búlgaro me sirve en su crítica para analizar a otro de mis autores, éste ya murió, y se llama Julio Cortázar.
Quien no conozca a este pilar de la literatura argentina necesita leer “Instrucciones para abrir un libro de Cortázar”, sus antologías de cuentos son doce tomos, de poemas tiene bastantes y entre sus novelas está la que mencionaremos hoy: Rayuela. Escrita en París, pero publicada en España en 1963, la famosa novela del argentino ya lleva más de cincuenta años cautivando a los lectores de todo el mundo.
Lo curioso de la novela es su forma lúdica, esa capacidad para jugar tanto con el lenguaje, como con el lector. El uso del lenguaje que menciono lo traigo a colación por el famoso capítulo 68, y no sirve tener un diccionario a un lado; pues un ‘trimalciato’, ‘entreplumar’ o un ‘esterfurosa’ tiene poco significado, y lo que nos quiere significar o lo que podemos encontrar de cada palabra, como ‘esterfurosa’ que es la unión, según mi propia interpretación, de las palabras ‘furor’ y ‘estertor’. Y todas, en un conjunto, son un acto sensual.
Ahora vamos con el acomodo de los capítulos. ¿Sabía usted que Rayuela no tiene un orden en sí misma? Es una novela que tiene tres posibles lecturas. Rayuela es el equivalente de lo que nosotros conocemos como “avioncito” o “bebeleche”: un salto de casilla a casilla. Uno puede leer en el orden normal, de 1 a 56, que igual se podría continuar hasta el capítulo 155 y sería una versión distinta. La segunda lectura tiene un orden raro, empieza en el capítulo 73 y de ahí te van diciendo a qué capítulo vayas después, como esos libros para niños en los que podías tomar decisiones por los personajes; una tercer versión es leerlo como uno quiera, versión menos atinada a mi gusto porque no hay un hilo conductor, pero mucha gente lo ha hecho. Así que es un libro para jugar, pero no desacredita para nada sus temas y tópicos.
La historia, en sí, gira en dos mundos, Argentina y París, y es una suerte de desventuras entre los personajes, donde el más enigmático es la Maga, una mujer que pierde a su hijo de forma curiosa; y es una mujer desentendida socialmente, pues su comportamiento bohemio es lo que tiene para que se enamoren de ella; claro que, una historia como la que estamos relatando, es mucho más complicada y cada quién puede darle un orden según sus intereses.
Me despido de ustedes, mis fantásticos lectores y estén atentos el siguiente viernes con “Hispanoamérica en voz de nadie”.

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El amor es el silencio más fino: Antología poética

Mis sublimes lectores. Esta semana estoy indignado por ese dicho tan renombrado "Tonto el que presta un libro; pero peor el que lo regresa". Y es que así he perdido uno de los mejores libros que he leído. Todo comenzó con una vecina que me pidió una recomendación literaria, por lo que salí, cual promotor cultural, a prestarle Antología poética del magnánimo Jaime Sabines.
Para todos aquellos que son fanáticos de la poesía o tienen a su amiga que suspira cuando escucha sobre Sabines, el nombre no les será desconocido. Este adalid de la lírica ha hecho suspirar a cientos de personas con tu literatura que rememora las emociones a flor de piel. Y, quienes no conozcan del mismo, dejen todo y corran a leerlo.
Tiene poemas sobre casi todos los temas, entre ellos uno que en su tiempo me dedicaron que hace notar la presencia sempiterna de la muerte en nuestras vidas, que incluso ella misma nos alienta a vivir para, así, poder llegar a nosotros en el momento adecuado. Existen otros que te dejan con ese vacío existencial una situación de falta, de ausencia, de que no todo lo que existe te satisface. Poemas como éste es el de "Los amorosos", uno en que explica quiénes son estos amorosos, pues no son los que aman, sino que viven del amor, y lo esperan, por siempre, que no están ahí para amar, sino ser amados, pues ellos, nunca, nunca, podrán amar.
Fuerte afirmación la de Sabines; mas no la única. Entre sus poemas tiene a la par declaraciones amorosas, momentos históricos, sensaciones por la familia y amistad, es un poeta de los que llaman 'universal', por tener de todos los temas y poder ser leído por cualquiera y conmoverse igual, como lo fue esa vecina que se ha cambiado de casa y no me regresará mi libro, pues como bien dicen, los libros se apropian de los lectores y los hacen suyos; verbigracia Sabines y sus textos, que, más que explicar la vida; la vida del lector es la que se ve afectada gravemente por él.

Mis sublimes lectores, les recomiendo mucho a este autor, primer poeta que recomiendo, pero vale la pena en cada momento, cada una de las páginas de su Antología poética es un deleite; si no, los invito de igual manera a buscar ese poema "Los amorosos" y sentirse guiados por la pluma de este poeta mexicano.


Pensamientos sepultados: Sobre héroes y tumbas

Mis existencialistas lectores, este día les traigo una obra de casi 500 páginas que devoré durante la semana pasada para mi clase de Maestría y que sin duda les encantará, fue escrito por Ernesto Sabato, un argentino de mitad del siglo XX que fue galardonado por innumerables personas y es creador obras reconocida mundialmente como lo son El túnel, y, en este caso, la novela a la que dedicaremos esta columna: Sobre héroes y tumbas.
El libro está separado en cuatro: El dragón y la princesa, Los rostros invisibles, Informe sobre ciegos y Un Dios desconocido. Los dos primeros nos cuentan una bizarra relación entre Martín y Alejandra. Él, sin saber mucho de su vida, ella, atormentada por un pasado que la mueve a no darse a querer, apartarse y bañarse compulsivamente, ya sea en la ducha o en el mar, para quitarse una extraña suciedad que la acongoja.
Los dos apartados también colocan a un tercer hombre en juego, Bruno, amigo de Martín que le servirá de complemento y de piedra de toque a nuestro protagonista, más aún por todas las cosas que Alejandra le muestra a Martín, como la casa de dos pisos donde vive y en la cual no existe luz eléctrica, casa habitada por el "tío Bebé", un loco que sólo toca el clarinete, un anciano de casi cien años que rememora la dictadura de Argentina y en una caja de sombreros la cabeza cercenada del bisabuelo de Alejandra.
El tercer apartado: "Informe sobre ciegos", la clave de la novela a mi punto de vista, plantea una visión distinta de todo. Fernando Vidal Olmos, el nuevo narrador nos dice que ha descubierto la verdad sobre los ciegos, ellos son una secta que adora al Señor de las Tinieblas, y nos dice que Dios mismo no existe, o si existe, no le importa en nada el mundo. Esta idea nos choca en un principio, pues nada tiene que ver con los otros dos capítulos; pero este narrador nos cuenta su vida, y resulta ser el padre de Alejandra.
El último apartado lo dejo a su consideración, pues es la liberación de la trama, cómo Martín resuelve su relación con Alejandra y cómo Bruno lo exime de todas las culpas que pudo tener en su vida.
Antes de terminar, diré que esta obra es considerada una novela total, pues contiene todos los géneros literarios. La relación entre los ciegos y el culto a las tinieblas, la angustia y el autocastigo debido a crímenes del pasado, los celos, la dictadura, la venganza y la redención por el fuego. Sobre héroes y tumbas es una obra que les dejará con un buen sabor de boca y, eso sí, una crisis existencialista, que no superarán en horas; pero, confíen, vale la pena.



Lo que quedó de las Poquianchis: Las muertas

Mis guanajuatenses lectores. ¿Cómo les trata el Cervantino? Espero que en realidad tengan una verdadera cartelera cultural, porque esta fiesta hay que aprovecharla al máximo. ¿A qué viene tanta referencia al Cervantino? Por la simple razón de los eventos que han girado en torno a un escritor guanajuatense de renombre, ahora muerto, pero que nos ha dado historias tan cómicas y cargadas de crítica que son eternamente entrañables, hago memoria de Jorge Ibargüengoitia, famosa pluma guanajuatense que murió a los 65 años en un trágico accidente de avión. Teatro, novela, cuento, periodismo, ensayo, humor negro, crítica social; tiene de todo, menos poesía.
En los años 60 hubo un altercado con las dueñas de un prostíbulo que se denominaron "Las Poquianchis". Estas crueles mujeres, además de regentear el cuerpo íntegro, puro y casto de sus niñas, terminaron asesinando a algunas de ellas, y en varias ocasiones de formas tan insólitas, por lo que Ibargüengoitia coloca su advertencia de "Algunos de los acontecimientos que aquí se narran son reales. Todos los personajes son imaginarios". Este libro es todo un universo nuevo con eventos ya contados.
El libro nos plantea una gran tragedia ocurrida en la ciudad de Guanajuato, pero al autor se le ocurre mofarse de ello y darnos una visión cómica de cada una de las muertes. A tal grado que cuando están peleando un par de prostitutas, Ibargüengoitia nos narra en cuatro tiempos el trágico accidente de la muerte según los sonidos: nalga contra barandal, barandal roto, barandal contra el suelo y cabeza contra el suelo; pero con un humor paródico que cualquier lector no puede dejar de reír pasando sus páginas.
Las anécdotas del Casino del Danzón están contadas cual informe policíaco, pero con el tono propio de Jorge Ibargüengoitia. Esto sin mencionar que los lugares y las personas son en realidad mera metáfora del accidente ocurrido en Guanajuato con la casa de citas de las Poquianchis; por lo que si tienen interés en conocer un poco la historia oculta de Guanajuato, pero en un tono satírico, el libro de Las Muertas es el indicado, pues reporta fotos y anécdotas verídicas en todo el ejemplar.
La revista Letras Libres dedicada a Ibargüengoitia se presentó esta semana aquí en Guanajuato y en las Cabinas de Lectura del Programa Nacional de Salas de Lectura le dedicaron lecturas. Si no leen Las muertas, tiene otros textos, Estas ruinas que ves, Dos crímenes, e incluso Los relámpagos de agosto, novela de la revolución que debe su nombre al famoso dicho con el que cierro a modo de advertencia culta, pues, mis guanajuatenses lectores, ¡aguas! Que no les digan que vienen como los relámpagos de agosto... porque entonces, sí es ofensa.


Lucifer, escritor proscrito: El club dumas

Mis atentos lectores, ¿qué piensan cuando decimos novela policíaca? El libro de esta semana les impactará de sobremodo con su tan curiosa temática. Ahora hablaré de Arturo Pérez-Reverte, un escritor español que aún vive y sigue produciendo, y que, a mi gusto, tiene una obra maestra: El club Dumas. Para los que conozcan al francés Alexandre Dumas, sabe que es autor de una de las novelas  del siglo XIX  más famosas: Los tres mosqueteros. Atención, que Dumas aparece en esta thriller.
Pues la trama gira más o menos así: Un mercenario de los libros antiguos es consignado para encontrar los tres ejemplares de una obra escrita por alguien quemado en la hoguera mientra reía a carcajadas pues, según testimonios del clero, el diablo lo había visitado la noche anterior a su muerte. El libro buscado surgió esta fatídica noche, y no es sólo eso, tiene extrañas impresiones al estilo del tarot, y además son firmadas por un tal Lucifer. Evitando que nuestro protagonista, Lucas Corso, se haga del libro, aparecen algunos personajes de Los tres mosqueteros tratando de matar al protagonista. Una seductora Milady con pistola y  un Rochefort que atentando contra Corso en cada momento.
¿Agregamos más leña al fuego? Una joven desconocida y etérea se presenta ante nuestro protagonista en los momentos más inesperados y en lugares donde es imposible que un humano llegue tan pronto; casi como si tuviera poderes demoníacos, ¿Su nombre? Irene Adler. Si reconocen el nombre verán el juego de Pérez-Reverte, pues ella toma el nombre de la única mujer que venció a Sherlock Holmes; otro personaje salido de los libros, en este caso de Conan Doyle, y que ayudará a Corso en todo momento.
La duda entre si han salido de un libro, son una compañía de gente rara; si Irene Adler es el diablo; o si los grabados del libro fueron hechos por Lucifer. Estos elementos propios de un mundo fantástico se colocan magistralmente en las 444 páginas de la edición más nueva. ¿Números cabalísticos serán? La crítica ha sido muy buena con Pérez-Reverte, ha ganado premios por su narrativa policíaca. Pero a todos los amantes de los libros, como lo es su letrado y bibliotecario columnista, les encantará sumergirse en una obra que recorre bibliotecas espectaculares, tiendas de viejo en España y Francia, recorrer Europa en tren para llegar ante el secreto del mismo Lucifer: La Séptima Puerta.
Mis atentos lectores, estoy a sus órdenes y listo para discutir de literatura en el correo galindonmiguel@gmail.com para estar en contacto.


Un deleite a los seis sentidos: Antología de la literatura fantástica

Mis sorpresivos lectores, empezamos esta columna literaria para dedicar un tiempo a la literatura. Comentaremos libros y recomendares lecturas propias de nuestro mundo hispanoamericano. Para esta ocasión, hablaremos de un libro que no tiene, en su totalidad, textos hispanos, pero sí es un pilar importante en la literatura argentina, se trata de la Antología de la literatura fantástica; recopilación hecha por el mismo Jorge LuísBorges, con sus amigos y compañeros Bioy Casares y Silvina Ocampo, un ejemplar que llena tanto física como metafísicamente.
Publicado en 1965 aún sigue maravillando a sus lectores, con fragmentos de filosofía oriental, historias de fantasmas, transformaciones maravillosas sacadas de Las mil y una noches. Este libro despierta los sentidos de los lectores y les lleva a realidades más allá de lo posible. Su prólogo, firmado por Adolfo Bioy Casares, nos explica perfectamente lo que ellos creerán que es lo fantástico, temática muy famosa y apegada a la realidad del lector hispanoamericano.
El criterio para la selección no fue azaroso, sino que colocaron los mejores según los criterios de expectativa, verosimilitud y sorpresa. A terceras partes cada uno de los recopiladores decidió escoger sus mejores cuentos o fragmentos y pusieron, además, una pequeña placa informativa con los datos del autor para contextualizarnos mejor.
De los mejores textos que podremos encontrar tenemos "Los caballos de Abdera", cuento de Leopoldo Lugones donde nos narra cómo algunos caballos cobran conciencia y se revelan de forma violenta para tomar control; "Sombras suele vestir" de José Bianco con su historia de una mujer que, a pesar de estar muerta, cohabita con su esposo hasta causarle la demencia; también tenemos "Tlön Uqbar Orbis Tertius" de Borges, uno de sus cuentos más largos donde se expone una realidad en la cual todo el mundo es una ilusión casi conspiracional, colocando en una crisis existencial al protagonista que se pregunta ¿qué es la realidad? Claro que encontramos igual minificciones excelentes como “Final para un cuento fantástico” o narraciones cuales “El negador de milagros” que sacarán una sonrisa al lector por un confusionismo fantástico.
Este libro lo pueden encontrar fácilmente en cualquier librería o en sus bibliotecas más cercanas. Recomendaciones como esta las tendrán periódicamente los viernes, por lo que les recomendamos estar al tanto de esta columna donde se estarán mencionando libros hispanoamericanos de interés. Del mismo modo, recomendaciones o comentarios son bienvenidos a galindonmiguel@gmail.com.


domingo, 19 de enero de 2014

Diferenciar y enjuiciar

Es importante diferenciar entre explicar y enjuiciar, son los dos polos de la teoría y de la crítica. No necesariamente son polos peleados; sino más bien entrelazados. Mi punto es en que cualquier persona tiene la posibilidad de realizar un juicio estético, “esto me gusta”, “esto no me gusta”; al igual que explicar algo, no con las definiciones de un teórico-profesionista, claro está. La importancia de una explicación amateur radica en crear conceptos, pueden ser erróneos, o usar la palabra “cosa” para denominar ciertos aspectos, más ahí se está dando una cognición importantísima para el desarrollo de la mente humana. Este desarrollo es muy importante en el momento de que se enjuicia, ya que si uno hace su definición personalizada, podría llegar a aplicarla en otros medios fuera de ese ámbito, como lo hacen muchos que retoman a Eco y su carnavalización en Rabelais para analizar narraciones modernas. Si este proceso de cognición continúa, este teórico amateur puede llegar a crear una nueva teoría; he ahí el porqué de años de estudio desde el formalismo hasta la sociocrítica, colorimetría; incluso se ha llegado a escuchar de la teoría del buen amor.
Si a esta persona con sus “definiciones iniciáticas” fuese instruida en el campo específico de su interés analítico, ora cosa sería. Nuestro personaje ahora poseería las cualidades de juicio necesarias que se forjó a martillo y yunque; y ahora también haría suyas las cualidades orfebres de tipo histórico para decorar sus razonamientos, transformándose —metafóricamente hablando— de un obrero a un artista. Esto sin olvidar que empezó con sus propias bases poéticas.
Con los conceptos e ideas anteriores podemos crear una correlación entre la lectura y crítica. La lectura nos llama, y nosotros podemos acudir a ella antes de siquiera tener conciencia de términos literarios. Nosotros realizaremos un juicio, la expiación podría pasar por alto, pues como todo arte tiene ese “no-sé-qué-especial” que nos une a ella de modo vívido. Aquí radica la subjetividad, ya sea que un juicio emotivo sea distinto de las definiciones de una teoría. Ambas encajonarían la idea principal, sólo si no se refieren a ella como un vil objeto bajo el microscopio, sino más bien un reloj que rearmar luego de su desmantelamiento.

Lo primordial para un lector crítico es encontrar el balance: logrado únicamente por aquel que forjó sus propias ideas, destruyendo al escolástico oscurantista y reviviendo al crítico-poeta.